¿Cómo integrar los mercados de predicciones en las empresas?
En el último post presentamos las ventajas y las desventajas de los mercados de predicciones. Esta vez nos concentraremos en su uso al interior de las empresas, y entregaremos algunas sugerencias para integrarlos en las decisiones internas.
A fines de febrero, The Economist publicó un artículo breve sobre la adopción de los mercados de predicciones por parte de las empresas. Ahí se plantea que, si bien su uso es una tendencia en alza que se ha extendido más allá de unas pocas empresas visionarias ligadas a la tecnología, no puede decirse que haya sido incorporado por la mayoría todavía. Mencionan que el conglomerado empresarial Koch Industries ha estado valiéndose de los mercados predictivos hace casi un año, y que ellos mismos declaran que las predicciones de sus empleados se ajustan bastante bien a los resultados concretos.
Sin embargo, también son los primeros en aclarar que los mercados de predicciones son un complemento a otros mecanismos, no un sustituto.
¿Cómo usarlos?
Ya habíamos visto que uno de los problemas que presentan los mercados predictivos cuando se comparan con los mercados reales es que son menos robustos en cuanto a los incentivos -hay poco en juego- y a los participantes -un grupo muy reducido, habitualmente compuesto mayoritariamente por personas que están interesadas de modo particular por cada contrato específico-, lo que los hace menos confiables.
En un ensayo publicado en la revista Wired, John McQuaid propone que los mercados de predicciones deben incorporar a la mayor cantidad posible de participantes, buscando principalmente la diversidad entre ellos. Junto con aumentar el número de predicciones, la idea es que el grupo no funcione como una manada, sino que cada individuo mantenga una opinión independiente.
Por otro lado, es necesario que no sólo los expertos en cada tema participen, sino que, al contrario, es fundamental que lo hagan también las personas que sepan poco y nada. La idea es que las predicciones al azar se anulen mutuamente, con lo que las señales reales se destacarían. Además, un incremento en el tamaño del mercado lo es también en las posibles ganancias, por lo que más participantes equivale a decir no sólo mayor precisión, sino también mejores incentivos.



